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martes, 22 de enero de 2008
domingo, 20 de enero de 2008
Estamos en sus manos
Si hoy tuviera que releer la lectura de ayer sábado, (Mc 2, 13-17) volvería a plantearme que hubiese hecho yo si se hubiese acercado Jesús a mí y me hubiese preguntado quien soy. Y sobre todo, ¿y si me impera seguirlo?
Sígueme. Que palabra más contundente. Incontestable. Solo existe una opción ese imperativo saliendo de los labios de Jesús.
¿Y yo, sería capaz de seguirlo, o agacharía la cabeza intentando ocultar mis ojos de sus mirada?
Solo tengo una respuesta. Me encuentro vacío. Padre, dame la fuerza y la gracia del espíritu para poder seguirte. Estamos en la manos del alfarero.
viernes, 18 de enero de 2008
Por sus frutos los conoceréis
Siempre me gustó esa frase. Creo que es la manera de reconocer al cristiano desde cualquier faceta de su vida. Quien no nos conozca podrá descubrir qué grande ha sido todo lo que hizo Dios en nosotros y cuánto podemos estar agradecidos. Estamos a tu servicio Señor porque fuiste tú quien puso la semilla en nosotros para que germinemos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.
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