martes, 29 de septiembre de 2009

¿Por qué necesitamos a San Miguel en estos tiempos?

Como remedio contra los espíritus infernales que se han desencadenado en el mundo moderno, somos llamados a invocar y buscar la ayuda de San. Miguel Arcángel. Dice el Cardinal Mermillod: "En estos tiempos, cuando la misma base de la sociedad esta tambaleándose como consecuencia de haber negado los derechos de Dios, debemos revivir la devoción a San Miguel y con el gritar: "¡¿Quién como Dios?!"

San Francisco de Sales: "La veneración a San Miguel es el mas grande remedio en contra de la rebeldía y la desobediencia a los mandamientos de Dios, en contra del ateísmo, escepticismo y de la infidelidad."

Precisamente, estos vicios son muy evidentes en nuestros tiempos. Mas que nunca en nuestra era actual necesitamos la ayuda de San. Miguel en orden a mantenernos fieles en la Fe. El ateísmo y la falta de fe han infiltrado todos los sectores de la sociedad humana. Es nuestra misión como fieles católicos confesar nuestra fe con valentía y gozo, y demostrar con celo nuestro amor por Jesucristo.

Como individuos, como naciones, como Iglesia, estamos en gran batalla espiritual. Es nuestro deber de amor usar todas las armas espirituales para batallar con amor, fortaleza y astucia. La Virgen dijo a la Venerable María Agreda: "Mi hija, no hay palabras humanas que puedan describir el horror del mal que hay en Lucifer y en sus secuaces; y como sus dardos están dirigidos a la destrucción del hombre. Su gran malicia, su astucia, sus mentiras, sugerencias, sus insinuaciones y tormentos se dirigen a la mente y al corazón humano. El trata de aplastar toda obra buena, de destruirla, de esconderla. Toda la malicia que su mente es capaz de poseer quiere inyectarla en las almas. Contra estos ataques, Dios da su admirable protección, si el hombre tan solo cooperara y correspondiera.

En 1994, antes de la Conferencia en el Cairo, donde se libraba una gran batalla entre la luz y la oscuridad; donde se determinaban temas de gran impacto para el futuro moral y social de la humanidad, su SS Juan Pablo II, pidió a todos los fieles católicos, que rezáramos la oración de San Miguel por la intención de esa conferencia.

Si en tiempo de tentación, tenemos el coraje de reprender al maligno y clamar la asistencia de San Miguel, el príncipe de la milicia celestial, el enemigo por seguro saldría huyendo. Si deseamos tener su protección, debemos imitar sus virtudes, especialmente su humildad y su celo por la gloria de Dios.

viernes, 25 de septiembre de 2009

¿Quién nos separará del amor del Dios?

¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿La tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿los peligros?, ¿la espada?, ...
Pero en todo esto salimos vencedores gracias a aquel que nos amó.
Pues estoy seguro de que ni la muerte ni la vida ni los ángeles ni los principados ni lo presente ni lo futuro ni las potestades ni la altura ni la profundidad ni otra criatura alguna podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús Señor Nuestro.




lunes, 21 de septiembre de 2009

El perdón, la fe y el servicio

1 Dijo Jesús a sus discípulos: «Es imposible que no haya escándalos y caídas, pero ¡pobre del que hace caer a los demás! 2 Mejor sería que lo arrojaran al mar con una piedra de molino atada al cuello, antes que hacer caer a uno de estos pequeños. 3 Cuídense ustedes mismos. 3Si tu hermano te ofende, repréndelo; y si se arrepiente, perdónalo. 4Si te ofende siete veces al día y otras tantas vuelve arrepentido y te dice: “Lo siento”, perdónalo.5 Los apóstoles dijeron al Señor: «Auméntanos la fe.»
6 El Señor respondió: «Si ustedes tienen un poco de fe, no más grande que un granito de mostaza, dirán a ese árbol: “Arráncate y plántate en el mar”, y el árbol les obedecerá. 7 ¿Acaso tienen un servidor que está arando o cuidando el rebaño? Y cuando éste vuelve del campo, ¿le dicen acaso: “Entra y descansa?” 8 ¿No le dirán más bien: “Prepárame la comida y ponte el delantal para servirme hasta que yo haya comido y bebido, y después comerás y beberás tú?” 9 ¿Y quién de ustedes se sentirá agradecido con él porque hizo lo que le fue mandado? 10 Así también ustedes, cuando hayan hecho todo lo que les ha sido mandado, digan: “Somos servidores no necesarios, hemos hecho lo que era nuestro deber”.»
Lc 17 1-10

jueves, 17 de septiembre de 2009

¡Oh Tú, mi amparo en el día aciago!

La contingencia del hombre arrastra una enfermedad mortal desde la cuna. Las circunstancias externas o la enfermedad incubada ponen de manifiesto nuestra mortal limitación. ¿Cómo escapar más allá de la frontera que limita con la muerte? El poder humano no puede salvarnos, porque es carne y no espíritu. Pero en nuestra humanidad ha amanecido una aurora de esperanza porque nuestra carne de muerte ha sido iluminada por la carne resucitada del Señor. El hombre ya no es un «ser para la muerte», sino un «ser para la vida», y la vida sin fronteras.
No son los perseguidores de la humanidad quienes se saldrán con la suya, sino que serán quebrantados con doble quebranto, mientras que el creyente puede acudir a Dios invocándole: «¡Oh Tú, mi amparo en el día aciago!» Jr 17,17

viernes, 11 de septiembre de 2009

Señor, te llamo con urgencia

Señor, te llamo con urgencia, escúchame. Que suba mi oración hacia ti como infancia, que mis manos suplicantes sean como ofrenda de la mañana.
Pon, Señor, un guardián que tape mi boca, un vigilante en mis labios. No dejes que mi corazón se incline a la maldad, ni a cometer crímenes ni delitos con los malhechores que me acosan y me humillan.... Salmo 141

miércoles, 9 de septiembre de 2009

No Tengáis Miedo

He seguido leyendo durante el día acerca del post de la mañana y como oración de hoy. De ello me ha venido las primeras palabras de Juan Pablo II, que en momentos de debilidad me motiva: "No tengáis miedo".
Fueron las primeras palabras que Juan Pablo II lanzó al mundo entero desde la Plaza de San Pedro, cuando inauguró su pontificado, el 22 de octubre de 1978. Esas palabras recorrieron, como una melodía, todo su trabajo como Vicario de Cristo, hasta su muerte santa en el 2005.
"No tengáis miedo a la verdad de vosotros mismos"; es decir, el Papa propuso superar el miedo "del hombre y de lo que ha creado": " ¡no tengáis miedo de vosotros mismos!".
Desde el inicio hasta el fin de su pontificado el Papa exhortó a confiar en el hombre, desde la humilde aceptación de su contingencia y de su pecado, dirigiendo la mirada al único horizonte de esperanza: Jesucristo.
Jesucristo es el vencedor del mal y del pecado, el Autor de una nueva creación y de una humanidad reconciliada por su Muerte y Resurrección.
¡No tengáis miedo a abrir de par en par las puertas a Cristo! Esta expresión es, posiblemente, uno de los gritos más esperanzadores y revolucionarios del mundo contemporáneo, que se debate entre la angustia y los miedos hacia los monstruos que él mismo ha creado: la guerra, la cultura de la muerte, la pérdida de la dignidad humana...

Laudetur Iesus Christus

Esta expresión latina significa literalmente "Alabado sea Jesucristo".
Juan Pablo II utilizaba mucho esta jaculatoria que fue la primera frase en pronunciar una vez fue elegido Sumo Pontífice. Juan Pablo II ha sido sin duda una de las figuras mas importantes en la historia contemporánea. Dios, en él , ha expresado el gran amor que tenía por cada uno de nosotros. Es por eso que deseo recordarlo porque él vela por nosotros.
El nos anima a seguir anunciando a Cristo por el mundo, a no tener miedo; a abrir las puertas a Cristo.

martes, 8 de septiembre de 2009

Sabrás que María te cuida

La mejor es, sin duda, la escuela de Santa María, escogida por Dios mismo cuando quiso hacerse Niño y aprender a ser Hombre. Ella es Sedes sapientiae, Asiento de una sabiduría más antigua que el mundo. La Liturgia pone en labios de la Madre de Dios estas palabras de la Escritura: Antes de los siglos, desde el principio me creó, y por los siglos subsistiré. No es, éste, un principio de orden cronológico, sino de lógica divina, trascendente al tiempo. Antes del comienzo de la creación, Dios tiene en su mente la criatura de insuperable belleza, compendio de toda humana perfección.
La Virgen María fue la Madre de Jesús y, con este hecho, se cumplieron las Escrituras y todo lo dicho por los profetas. Dios escogió a esta mujer para ser la Madre de su Hijo. Con ella se aproximó la hora de la salvación. Por esta razón la Iglesia celebra esta fiesta con alabanzas y acciones de gracias.
Hoy conmemoramos la celebración del nacimiento de la Virgen María, y como parece que la creación entera contiene un cierto sello, un dulce y vigoroso toque mariano, hoy cabe más que nunca una lectura mariana del mundo.
Cómo vivir la fiesta en familia
Llevar flores a la Virgen en alguna capilla, en señal de que la amamos y dando gracias a Dios por haberla creado y escogido para esa gran misión. Pedir a la Santísima Virgen María, para que nos consiga la gracia que más necesitemos en este momento de nuestra vida, como familia.
"Y la Madre de Dios es mía, porque Jesús es mío" (S. Juan de la Cruz)
María, madre mía, eres dueña de mi corazón.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Jaculatoria* de hoy

'Orad también por nosotros a fin de que Dios nos abra la puerta de la palabra para revelar el misterio de Cristo'. (Col, 4.3)




* Una jaculatoria es una oración muy breve y canto repetitivo. Yo acostumbro cuando paso por delante de una iglesia a murmurar una jaculatoria.

martes, 1 de septiembre de 2009

Ser Invisible

Amigos, no podía dejar de poner este video que me han enviado. Es una delicia, especialmente para aquellos que creen que no nos dejamos ver y somos invisibles. Hoy tampoco ellos hacen "grandes catedrales".
Disfrútalo y a construir.

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